Image

Cómo manejar la hiperglucemia y mantener a raya la diabetes

La diabetes es una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo, y uno de los principales problemas que enfrentan quienes la padecen es la hiperglucemia. En este artículo, vamos a hablar sobre cómo tratar la hiperglucemia, los síntomas que provoca, y cómo mantener un control óptimo de nuestros niveles de glucosa en la sangre para evitar complicaciones a largo plazo. ¡Prepárate para aprender mucho y ponerte manos a la obra! (o mejor dicho, a los análisis de glucosa).

¿Qué es la hiperglucemia?

La hiperglucemia es una elevación de la glucosa en la sangre y es importante monitorear continuamente nuestros niveles de glucosa. Para diagnosticarla, se definen metas de control, como el tener entre 80-130 mg/dL de glucosa en ayuno y menos de 180 mg/dL posprandial. Cuando la glucosa está por encima de 240 a 250 mg/dL, el cuerpo puede empezar a producir sustancias tóxicas llamadas cuerpos cetónicos.

Síntomas de la hiperglucemia

Algunos de los síntomas más comunes de la hiperglucemia incluyen visión borrosa, orinar frecuentemente, mucha hambre, dolores de cabeza, cansancio y fatiga. Si bien estos síntomas son comunes en personas con diabetes, también pueden presentarse en cualquier persona. ¡Así que no te asustes si a veces te sientes cansado después de una buena comilona! Es normal que todos tengamos momentos de hiperglucemia en nuestra vida, lo importante es mantenerla controlada si padeces diabetes.

¿Qué provoca la hiperglucemia?

Hay diversas causas que pueden provocar la hiperglucemia en personas con diabetes, desde el olvido de tomar medicamentos o insulina, hasta infecciones y cambios naturales en los requerimientos de dosis. Una causa común está relacionada con la insulina, como su caducidad o inyección en el sitio incorrecto. ¡Por eso es muy importante que revises siempre la fecha de vencimiento de tus medicamentos y sigas las instrucciones de tu médico al pie de la letra!

Manejo de la hiperglucemia

Para manejar una hiperglucemia, es necesario seguir ciertos pasos, como hidratarse adecuadamente, tomar medicamentos e insulina según las indicaciones médicas, descansar y monitorear el nivel de glucosa en la sangre. ¡No te preocupes! En la mayoría de los casos, estos episodios se pueden controlar fácilmente siguiendo las recomendaciones adecuadas.

El coma diabético: un riesgo importante en personas con diabetes

El coma diabético es un trastorno mortal que puede ser causado por niveles peligrosamente altos o bajos de glucosa en la sangre en personas con diabetes. Sus síntomas incluyen sed aumentada, micción frecuente, visión borrosa, cansancio o debilidad, dolor de cabeza, náuseas y vómitos, falta de aire y muchos más. Es esencial actuar rápido si se presentan estos síntomas para evitar un posible coma diabético.

La cetoacidosis diabética: un riesgo a considerar

La cetoacidosis diabética es una afección que puede llevar al coma diabético y es más común en personas con diabetes tipo 1, pero también puede ocurrir en personas con diabetes tipo 2 o gestacional. El síndrome diabético hiperosmolar también puede poner en riesgo la vida y se caracteriza por una glucosa en sangre extremadamente alta.

Hipoglucemia: el otro extremo que también es peligroso

La hipoglucemia, o niveles bajos de glucosa en la sangre, puede causar desmayos y tener otras repercusiones negativas. Puede ser causada por el exceso de insulina, falta de alimento, ejercicios muy enérgicos o consumo excesivo de alcohol. ¡Aunque es un episodio menos frecuente en personas con diabetes, nunca está de más saber cómo actuar en caso de una hipoglucemia!

¿Qué debemos hacer en caso de una bajada de azúcar?

Si detectamos que nuestra glucosa está bajando muy rápido, podemos seguir las siguientes recomendaciones: ingerir alimentos o bebidas que contengan azúcares de rápida absorción (como medio vaso de jugo de fruta, refresco azucarado sin alcohol, 3 o 4 galletas, 2 cucharadas soperas de azúcar, 1 cucharada sopera de miel o 2 o 3 pastillas de glucosa).

Después de consumir estos alimentos, es recomendable realizar un nuevo análisis de la glucemia y si permanece en niveles bajos, tomar hidratos complejos. Si el paciente sufre inconsciencia, obnubilación o convulsiones debido a la hipoglucemia, es importante suministrar glucagón y acudir a un médico.

Prevenir es mejor que curar: cómo evitar complicaciones crónicas

Que los episodios de subidas y bajadas de azúcar en sangre no te ganen la batalla en el buen control de la diabetes. Para ello, es necesario seguir ciertas recomendaciones, como eliminar el consumo de tabaco, mantener una dieta baja en grasas, realizar ejercicio regularmente y controlar el estrés. También es importante mantener al día el control de nuestra tensión, glucosa, triglicéridos y colesterol. ¡Tenemos que cuidar nuestro cuerpo para mantenerlo saludable!

Conclusión

En definitiva, la diabetes es una enfermedad que requiere de mucho cuidado, pero siguiendo las indicaciones adecuadas y estando bien informados, es posible mantenerla bajo control y evitar complicaciones futuras. ¡No te rindas y sigue luchando por una vida más sana! Recuerda que cuidarte a ti mismo es la clave para ganarle la batalla a la diabetes.