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Museos atípicos: pedestales de lo cotidiano

Mientras en wikipedia y la RAE se insiste en que un museo es un "Lugar en que se guardan colecciones de objetos artísticos, científicos...

Mientras en wikipedia y la RAE se insiste en que un museo es un “Lugar en que se guardan colecciones de objetos artísticos, científicos o de otro tipo, y en general de valor cultural, convenientemente colocados para que sean examinados”, la gente de a pie busca encontrar una empatía real con lo que se expone en las vitrinas o paredes. El concepto de la institución formal existe y se ejerce, claro; la idea de museo sigue funcionando para legitimar unos objetos sobre otros. ¿Pero qué pasa en la vida real? ¿Cuál es la posición del visitante (que no espectador) respecto a lo que en el museo se resguarda? Las conveniencias han sobrepasado a las formalidades, quizá por eso en los últimos años el surgimiento de espacios de apreciación y exhibición han virado a lo lúdico más en un sentido turístico que educativo. Y habría que celebrar eso, porque si no mal recuerdo, sólo se aprende aprehendiendo lo que se ve, lo que se oye, lo que se respira y lo que se siente.

Pero no nos metamos en asuntos de exquisitos sobre lo que es digno de museo o no. Mejor aprovechemos que las reglas han cambiado y que ir a un museo no necesariamente implica sentirse exquisito frente a una pintura, sino una oportunidad para remirar lo cotidiano y soplarle el polvo a nuestro pasado. Justo bajo esta premisa, en Domingo quisimos hacer un breve recorrido por los museos de lo impensable, esos que más que a un conocimiento medible, nos enfrentan a una vivencia sensual que remite a los recuerdos más escondidos. Para ello elegimos los cuatro museos más atípicos y disfrutables del DF, ¡Piérdele el miedo y gana experiencias!

MUSEO DEL JUGUETE ANTIGUO
Una historia original

 

Una pequeña puerta con el aviso de primer piso lleva a uno de los pocos lugares que pueden regocijarse de que muchos de sus visitantes salen corriendo, pero no de espanto, sino de recuerdo. “Hay gente que me dice: ya me voy a salir porque ya no aguanto, es demasiada carga emocional lo que estoy recordando”, con esa frase que muestra el orgullo de haber logrado las reacciones más profundas nos recibe el arquitecto Roberto Shimizu, dueño de la colección más grande de juguetes antiguos del mundo e iniciador del Museo del Juguete Antiguo, MUJAM, un proyecto que recientemente cumplió 5 años.

Un edificio de la colonia Doctores que data de la década de los 60, alberga una colección que no ha terminado su proceso de formación, pero que ya es mundialmente reconocida. Pero aquí no sólo se encuentran juguetes de todas las épocas, colores y tamaños, el MUJAM, con la perspectiva joven que le ha inyectado Roberto Shimizu hijo, ahora es también un espacio abierto, dinámico y referente para las nuevas generaciones de jóvenes artistas urbanos ávidos de espacios.

El edificio actualmente está dividido en cinco salas que no tienen un orden o temática específica pero que, sin duda, cuando se recorren hacen completo sentido al recuerdo, “el juguete es el pasword del archivo emocional”, metaforiza don Roberto.

Las botas y máscaras originales del santo, la primer muñeca articulada, luchadores de plástico en casitas de muñecas rusas y su característico negro rumbero, son sólo algunos de los juguetes que conviven como pocos para un solo objetivo: divertir.

Pero no todo termina en el recorrido por las cinco salas, de manera constante en el museo se organizan conciertos gratuitos, exposiciones, ciclos de creación y talleres para todo público. Así que revisa sus redes sociales constantemente, seguro hay algo qué hacer hoy o mañana. Y por supuesto, no faltará que en tu próxima visita haya algún joven artista urbano dejando huella en las paredes, o alguien cantando y tocando, o simplemente un montón de señores mirando cómo   era la vida antes.

LO QUE HAY QUE SABER: En este mes se inaugurará una biblioteca y centro de estudios de cultura popular. Podrás consultar catálogos, libros y otros materiales para saber qué pasaba en el pasado.

TIP: Antes de irte, pasa por la tienda, quizá puedas conseguir un juguete igual al favorito de tu infancia.

Dónde: Dr. Olvera 15, Col. Doctores, DF. Muy cerca del metro Obrera.
Horarios: Lun. a vier. de 9 a 6. Sáb. y dom. de 10 a 4 p.m.
Precio: Promoción 25 pesos. Estacionamiento 10 pesos.

MUSEO DEL CHOCOLATE
Dulce esfuerzo

 

Una de las cosas que más sorprende del Museo del Chocolate, MUCHO, es su espacio arquitectónico. Milán 45 fue el edificio que la arquitecta Ana Rita García Lascurain decidió rescatar para ir armando poco a poco un sitio donde converge toda la esencia del chocolate en México.

En un sentido estricto, este museo aún guarda la esencia de una casa que invita a recorrerla más que a algo que no se puede tocar. Por eso, si eres un verdadero fan de la onda vintage, encontrarás en sus vitrinas algo más que objetos de culto, más bien querrás volver a darle uso a algunos de los instrumentos, moldes y teteras de los años 30 que ahí se exhiben.

Uno de los aspectos más notables de este espacio es que el acondicionamiento para el recorrido es muy ligero. De hecho, hay una pequeña habitación donde se pueden oler esencias concentradas de diferentes plantas que combinan y se utilizan en la elaboración del chocolate, y que la gran mayoría de todos nosotros jamás hemos notado por sí mismos.

Como si fuera poco conocer la historia del chocolate, después del recorrido por el espacio museístico, volver a la planta baja no significa irse de inmediato. No, porque ahí se encuentra un taller y un pequeño restaurante donde la materia prima de los porductos y los platillos es el chocolate. En el taller siempre hay un par de chefs especializados elaborando algunos de los chocolates que se pueden comprar en la tienda o dando cursos a aquellos curiosos que se interesaron en elaborar sus propios productos con base de cacao. En el restaurante podrás disfrutar de cumplir el antojo que te dejó el recorrido. No lo pienses y mejor ve a vivir, respirar y comer chocolate.

LO QUE HAY QUE SABER: Puedes entrar a la tienda sin pagar boleto para el museo. En el restaurante sólo hay servicio de 2 a 4 de la tarde y hay 3 tipos de menús que van de los 75 a los 110 pesos por persona.

TIP: Todos los fines de semana hay talleres. Hoy es de “accesorios de chocolate” y el próximo sábado 18 será de “fresas con textos de chocolate”. El costo es de 100 pesos.

Dónde: Milán 45, Col. Juárez. Muy cerca del metrobús Hamburgo.
Horarios: Lunes a domingo de 11 a 5 p.m.
Precio: 65 pesos adultos. 40 niños, estudiantes y adultos mayores.

MUSEO DEL CALZADO
De paso a paso

 

De su apertura en 1991 a la fecha, el museo del calzado que se encuentra en el corazón del centro histórico de la Ciudad de México exhibe más de dos mil piezas de zapatos, ponderando a los más extravagantes, caros y raros; así como 15 mil miniaturas, en diferentes materiales, de esta necesidad que se ha vuelto todo un tema.

Desde que vivir fue más que cazar y recolectar, el calzado dice mucho de nosotros, de una u otra manera. A diferencia de otras prendas, los zapatos tienen que mimetizarse con nosotros, a nuestra personalidad y necesidades. Y más allá de estereotipos, jamás veremos a un corredor con zapatillas o a un constructor con suecos. Dada esta relación que va más allá de una identificación de estatus o de actividad, ¿cuál es la importancia cultural de lo que calzamos y cómo eso ha dejado huella en la historia?

Justo para homenajear y responder a estas preguntas es que se creó el Museo del Calzado “El Borceguí”. Pues aunque no lo parezca, en este pequeño espacio entre anaqueles de venta reales, se encuentra una larga historia del zapato y su uso en distintas épocas y sociedades de todo el mundo. Aquí veremos desde los zapatos chinos (Gian-Lian), esos que se usaban para deformar los pies de las mujeres, hasta los que fueron hechos para caminar en la luna.

Las vitrinas que forman largos pasillos en línea recta son el espacio que pensaron ideal para que desde el más chico hasta el más grande pudiera conocer más detenidamente sobre las formas, las modas, y el desarrollo del calzado en el siglo XX, alrededor del mundo. Y cómo algo tan cotidiano como los zapatos pudieron influir en disciplinas tan distantes de lo real como la literatura o la política. En este museo atípico, como en los anteriores, las piezas no aluden a una museografía que despliegue teorías imcomprensibles para el público, más bien invita a la empatía y entendimiento de los alcances tan trascendentrales de un hecho simple y conciso: los zapatos correctos para los pies correctos.

LO QUE HAY QUE SABER: Este museo cuenta con la colección más grande y extravagante de zapatos miniatura en Latinoamérica. Además, guarda los zapatos de momentos históricos importantes, tal es el caso de las botas lunares que usó Neil Armstrong en 1969.

TIP: Dado que el estacionamiento en las calles aledañas al museo es muy complicado, te recomendamos llegar en transporte público.

Dónde: Bolívar #27, 1er piso, Centro Histórico.
Horarios: Lunes a viernes de 10 a 2 y de 3 a 6. Sábados de 10 a 2 p.m.
Precio: Entrada libre.

MUSEO DEL OBJETO
Las joyas de la casa

 

Uno de los más recientes clásicos de los paseos por la Roma es el Museo del Objeto (MODO), que abrió sus puertas en octubre de 2010, y que desde entonces consiente a los habitantes de esta colonia pues si presentas tu credencial del IFE que te acredite como vecino, pagas la mitad para entrar al museo, que se enfoca en comunicación y diseño.

Después de 40 años de coleccionismo íntimo, Bruno Newman, dueño de este sitio, se decidió a clasificar y compartir las colecciones de objetos de las que se ha hecho con arduo trabajo y dedicación.

Este museo, ubicado en una residencia de estilo art nouveau en la que alguna vez viviera el también empresario, cuenta con un acervo de más de 30 mil piezas que, clasificadas, forman diferentes colecciones, entre las que te puedes encontrar desde refrigeradores hasta zapatitos de bebé.

Pero como visitante curioso, aquí encontrarás, aparte de maravillosos y extravagantes objetos, un sitio donde podrás tener un buen momento de entretenimiento, calma y reflexión. De entre los objetos que aquí se exhiben destacan algunos artículos de consumo de finales del siglo XIX (desde botellas de refresco hasta las latas de harina y aceite para pan) hasta periódicos y carteles en los que se puede ver el cambio drástico que ha sufrido la ciudad, su urbanización y las maneras que hemos encontrado para comunicarnos de manera efectiva entre tanto caos; todo esto a través de la propaganda en las paredes y de la publicidad en espectaculares. Nuestra vida cotidiana en artículos.

Pero si además de curioso, eres activo en los modos de apreciar los objetos, acá puedes analizar cómo nos relacionamos con todo lo que nos rodea y cómo el folclor ha influido en nosotros. Así que no hay mucho que pensarle, si tienes planeado un tour por las calles de la Roma, no te puedes perder una parada en esta esquina, donde las imágenes y los objetos se unen para contarnos más de nosotros y de dónde venimos de una forma casi natural. Métele candela a tu curiosidad y a los recuerdos, camina por el sentido de lo cotidiano. No te vas a arrepentir.

LO QUE HAY QUE SABER: El MODO se ha esforzado por traer a sí exposiciones tan particulares que den cuenta de la historia. Actualmente está disponible “Roma Condesa: 111 años de historia”.

TIP: Lleva un extra en la cartera porque seguro querrás llevarte algo de su tienda, en la que puedes encontrar desde piezas cerámicas únicas hasta los libros más nuevos de diseño.

Dónde: Colima 145, col. Roma, DF.
Horarios: Miércoles a domingo de 10 a 6.
Precio: 40 pesos. 20 con credencial estudiante, maestros, inapam y vecinos.

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