Admitámoslo, a todos nos encanta ir al cine para ver alguna cinta de acción donde salgan fuertes escenas de sexo. No hay que sentirse avergonzados. A nosotros nos interesa que ustedes se sientan bien, por eso les recomendamos tres filmes que están llenos de acción, sexo y hasta un poco de violencia que podrán ver en la comodidad de sus casas donde, sin pena, habrán de regresarle al DVD, una y otra vez, para repetir esas secuencias que más les llamen la atención para luego practicarlas cómodamente en casa.
The Girl with the Dragon Tattoo
Daniel Craig y Rooney Mara interpretan a dos detectives que buscan a una chica desaparecida hace 40 años. Entre problemas de nazismo, violencia y corrupción, estos detectives se dan su tiempo para pasarla bien practicando algunas fuertes escenas sexuales que pocos querrán perderse. Lo mejor de todo es que, por lo menos, habrá dos partes más de esta saga que promete no sólo buenas historias detectivescas, sino secuencias que están para ruborizar hasta a los porn stars más sofisticados de la industria.
Les Diaboliques
Sharon Stone, Isabelle Adjani y Chaz Palminteri protagonizan esta cinta donde se da una tríada amorosa entre estosmaduros y sexuales personajes. Ambas mujeres viven un idilio tortuoso al lado del marido macho y querendón; pero las chicas un tanto hartas del galán deciden asesinarlo para quedarse con la herencia de éste. Este filme se caracteriza por las fueres escenas lésbicas entre Stone y Adjani, por lo que muchos fanáticos de ambas actrices consideran esta películav como una obra de culto.
Funny Games
La versión alemana de esta cinta es mucho más violenta y sensual. Una pareja arriba junto con su hijo a su casa de campo. Pronto un par de individuos que se hacen pasar por vecinos comienzan a acosar a la familia, al grado de violentarlos para después tener algunos encuentros cercanos del tercer tipo con el padre y la madre de familia. Esta película de Michael Haneke tuvo tanto éxito que varios productores intentaron hacer sus propias versiones en Francia, Rusia y Noruega, pero sin mucho éxito.