El hambre, la sequía y la violencia cercaron a sus pobladores. Las balas impiden que la comida llegue (FOTO: Roberto Armocida)
Las madres indígenas suelen ocupar 13 de las 20 camas disponibles y sus hijos acaparan igualmente el área de cuidados intensivos del hospital (FOTO: Roberto Armocida)
Un bebé tarahumara internado en la clínica de Ginecobstetricia de Cuauhtémoc por subdesarrollo físico, problemas del corazón y desnutrición (FOTO: Roberto Armocida)
Una joven voluntaria del Distrito Federal cuida de los niños que van saliendo del estado crítico de desnutrición en la clínica Santa Teresita de Creel, un poblado que es el corazón de la sierra de Chihuahua (FOTO: Roberto Armocida)
El cura jesuita es el líder moral de la zona. Para el la hambruna nosotros la vemos en Somalia, cuando en la Tarahumara hay mucha hambre (FOTO: Roberto Armocida)
En la clínica de Santa Teresita de Creel los niños son alimentados durante dos meses (FOTO: Roberto Armocida)
Una mujer camina con sus tres hijos por las calles de Creel (FOTO: Roberto Armocida)
En promedio, el 23% de los niños que presentó un cuadro de desnutrición vuelve al hospital para ser atendido (FOTO: Roberto Armocida)
Esperamos los primeros decesos. Lo peor está por verse, dijo María Chávez, médica (FOTO: Roberto Armocida)