Toda marca de motocicletas cuenta con un sello distintivo. Las Harley Davidson son enormes y ruidosas, las Vespa son simples y amigables, y las Ducati son tan veloces que parecen un haz de luz. El diseño de cada una les otorga esa personalidad propia capaz de congeniar con distintos tipos de personas. Hasta ahora son pocos los que han escuchado el nombre de Mikhail Smolyanov, pero si se trata de motocicletas con personalidad definitivamente a sus diseños les sobra carácter y rudeza.
Los modelos de este joven ruso que oscilan entre el Art Deco y el Steampunk, nos recuerdan aquella frase de Julio Cortázar en la que se refiere a una motocicleta como un enorme insecto de metal que zumba bajo nuestras piernas. Smolyanov crea verdaderas piezas de arte que capturan la elegancia y la calidez de algunos diseños anticuados que fusiona con sistemas de vanguardia y carrocerías nunca antes vistas, logrando con esto la creación de motocicletas que parecen estar destinadas a ser montadas por Hellboy.
Las motocicletas de este diseñador ruso ya están haciéndose realidad pero sólo por pedido. Así que para comprar estas máquinas veloces hay que ponerse en contacto con Smolyanov para indicarle qué modelo desean comprar y qué aditamentos desean en sus motos. La fama de Mikhail se ha extendido tanto que Alexander Bushuev (un importante coleccionista y fabricante de coches ruso), planea convertir en realidad los diseños de Smolyanov para comenzar a producir las motocicletas a gran escala para que nadie se quede sin estas motocicletas.