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Ruanda: el perdón llega 20 años después

Sobrevivientes y perpetradores del genocidio ocurrido en Ruanda en 1994, se reencuentran, y mediante una serie de fotografías juntos hallan el perdón
Ruanda 20 años después Sobrevivientes y perpetradores del genocidio buscan el perdón. (FOTO: )
Redacción/Fotos: Pieter Hugo/New York Times
| martes, 8 de abril de 2014 | 16:06

Perdonar no es cosa fácil. Pedir perdón tampoco. Cuando se trata de asesinatos, de aniquilación de familias, el asunto se vuelve mucho más complejo. Pero es posible. Así lo demuestran los ruandeses, quienes 20 años después del genocidio que eliminó a más de un millón de personas, han logrado encontrar el modo para que agresores y víctimas puedan convivir.

 

El fotógrafo sudafricano Pieter Hugo viajó a Ruanda y colaboró con la Asociación Modestia e Inocencia (AMI) quienes trabajan por meses con pequeños grupos de Hutus y Tutsis, culminando en una petición de perdón por parte del perpetrador. Si el sobreviviente accede, el victimario, junto con familia y amigos, se presenta con comida, bebidas y regalos en casa del afectado.

 

Hay que recalcar que en estos casos muchos de los perpetradores dejaron algunos sobrevivientes pero asesinaron a sus familias enteras. Casi todos los hombres fueron asesinados, la mayoría de las sobrevivientes son mujeres, quienes fueron violadas y golpeadas repetidamente. En las fotografías se muestra a las personas que ya perdonaron. No reflejan mucha calidez, pero hay contacto y respeto.

 

Además, como otro proyecto en remembranza  de los eventos que tuvieron lugar entre abril y agosto de 1994, será publicado el libro Book of Life (Libro de la vida) que contiene cartas de los ciudadanos ruandeses en relación al genocidio. Hay cartas de los perpetradores a quienes asesinaron pidiéndoles perdón, de niños a sus padres fallecidos, y muchos tratan de entender que pasó hace 20 años que les llevó a actuar de esa manera.

 

Este ataque a la humanidad quedará en los libros como uno de los más sangrientos y crueles, especialmente por la falta de intervención internacional a pesar de que los ciudadanos, periodistas y políticos pedían ayuda de la ONU y países aliados.