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El eterno retorno del filósofo barbado

Un libro que visita los rincones más oscuros de su vida
Redacción
| domingo, 10 de junio de 2012 | 00:10

Este filósofo francés, mejor conocido como Michel Onfray, es tan querido como repudiado por los críticos de su país que se ríen de los movimientos progresistas de este normando enamorado de la obra del germano Friedrich Nietzsche, el vitalista por excelencia, el anticristo para mucho y el Mesías para otros que llevan la imagen de este alemán plasmada en camisetas, sus carteras y hasta en tatuajes.

Sexto Piso se dio a la tarea de publicar Nietzsche, un libro escrito por Onfray e ilustrado por el novelista gráfico Maximilien Le Roy, quienes crearon un panorama amplio de la vida y obra de este filósofo del siglo XIX. El libro está basado en la biografía que Onfray escribiera acerca de la vida de Nietzsche donde plasmaba los múltiples problemas del filósofo antes de su muerte y durante ese proceso de locura que vivió por la sífilis contraída desde joven.

Con este libro tanto Onfray como Le Roy hilvanan los momentos claves de la vida de Nietzsche, y hacen un recuento de las personas que rondaron la existencia del germano. La novela gráfica nos recuerda el rechazo de los editores hacia la obra del filósofo y, en pocas palabras, la publicación narra el nacimiento de la tragedia en la vida del autor de Ecce Homo.

Ambos,  Michel Onfray y Maximilien Le Roy presentan una obra que es básica sobre todo para enamorar a las nuevas generaciones y acercarlas al mundo de las ideas. El arcaísmo de la educación en la actualidad aleja a todos del conocimiento, no sólo a los jóvenes,  sobre todo porque no se han renovado las estrategias de la enseñanza. ¿Cómo educar en un mundo donde el instrumento  visual ha logrado la victoria sobre la letra escrita? No lo sabemos pero seguro que Onfray y Le Roy lo saben, por eso crearon un libro como éste, lleno de profundidad y de un sentido del ritmo visual que nos ayuda a navegar por las páginas de la novela sin problemas de lectura y atención.

Habrá que entrarle al mundo del anticristo para entender mejor su filosofía y no andar por la calle predicando “la muerte de Dios” como si se tratara de pedir tacos en la esquina, sobre todo leamos para que los chicos con gafas de pasta no se quieran pasar de listo