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Un día en el infierno de Kate Moss

Una periodista chilena nos cuenta cómo es estar diez horas junto a la modelo más famosa del mundo, la tercera mejor pagada, según Forbes. Kate Moss grabó una nueva campaña para una marca sudamericana en los estudios Black Island, en Londres, y esto fue lo que pasó
Por Amparo Hernández C. Fotos Cortesía Falabella
LONDRES | domingo, 6 de mayo de 2012 | 00:10

No hay revista británica en la que no aparezca, ya sea como rostro de una campaña publicitaria o como invitada a un evento social rodeada de megaestrellas. Aunque su contrato —de un millón de dólares— sólo incluye ocho fotos promocionales y un comercial por campaña, el rostro de Kate Moss ya se vuelve más común en Chile y en Latinoamérica. La modelo, por tercer año consecutivo, es rostro de la marca Basement de Falabella, con presencia en cuatro países sudamericanos.

Pudimos ver a la recién casada modelo de 38 años durante el rodaje de la nueva campaña en los estudios Black Island, en Londres.

Con una hora de retraso, un Mercedes Benz con vidrios polarizados, último modelo, se acerca. Calvin Morris, el road manager de la maniquí, la espera. Totalmente primaveral, de pantalones cortos grises, chaqueta del mismo tono, polera blanca, zapatos bajos en tono rosa, una cartera roja y anteojos negros, Moss se baja sola del vehículo y saluda amablemente al staff que la espera; entre ellas, su exótica agente Vivian Ventura, de rojo de pies a cabeza, gran moño y un abrigo de piel que la cubre por completo.

Rápidamente se acerca su "amigo casi hermano", como él mismo se define, James Brown, su peluquero desde que comenzó a trabajar como modelo a los 15 años. 2Ella es muy profesional y muy divertida", dice más tarde el estilista. "Ella es un ícono porque trasciende las tendencias, es muy inspiradora y siempre está a la moda", agrega el también padrino de la hija de ocho años de Moss, Lila Grace. El entorno de la maniquí, que actualmente también es rostro publicitario de un lápiz labial de Christian Dior y de la marca de ropa Mango, lo conforman su estilista y gran amiga, Katy England (esposa del vocalista de Primal Scream, Bobby Gillespie), la asistente de ella, su maquilladora y manicurista personal, además de los respectivos apoyos de ambos, y su costurera. Todo ese equipo sigue atentamente cada paso de la modelo y se fijan en cada toma. Si hay una que no les parece, se acercan al director, Hernan Kesselman, para hacérselo saber.

La nueva campaña que protagoniza Kate Moss tardó cinco meses en concretarse. Y esta vez los conceptos que rodean a la protagonista son el cielo y el infierno. En dos estudios, al menos cien personas se hicieron cargo de montar los sets en los que ella está acompañada de otras diez espigadas y delgadas jóvenes.

En sus diez horas de trabajo, Moss se destaca por su profesionalismo, su excelente manejo con las cámaras y buena relación con el equipo que la acompaña. Pero en sus momentos de descanso, ella tiene claro qué hacer: irse a su trailer de sillones de cuero blanco, leer la prensa, comer lo mismo que las 140 personas que circulan alrededor de ella y, por supuesto, fumar.

"Vengo de un increíble viaje a México"

La modelo habla sobre sus gustos personales y  de sus planes de viaje.

—¿Hay algún fotógrafo o productor con quien no hayas trabajado aún y te gustaría hacerlo?  —pregunto.
 —Recientemente me tocó trabajar con Tim Walker y con Mikael Jansen (fotógrafos ingleses) por primera vez y la experiencia con ambos fue simplemente fantástica. De hecho, no podía creer que no hubiera trabajado con ellos desde antes. Sin duda, eso fue memorable.
—¿Qué top model actual te gusta más?
—Sin lugar a dudas, Twiggy y Lara Stone —me responde rápidamente.
—¿Cuál consideras que es un must en el clóset de una mujer?
—Un blazer negro. Va absolutamente con todo, combina muy bien, sea para el día o para la noche, para algo más o menos formal. Es sencillamente un clásico.
—¿Cuál es tu posesión más preciada?
—Disfrutar y pasar tiempo en el campo con mi familia y con mis amigos cercanos. También mi anillo de compromiso: es un muy preciado símbolo, lo uso todo el tiempo.
—¿Te gustaría visitar Chile en un futuro próximo? ¿Tienes planes de hacerlo?
—Absolutamente. Respecto de Latinoamérica, vengo recién llegando de un increíble viaje a México.

Hace unos días también estuvo en una sesión de fotos en Jamaica.

—Me encantaría ir a Chile en el corto plazo. A fin de año tengo planificado ir a la Isla de Pascua. Ojalá que lo pueda concretar. Además me gustaría visitar Argentina. Sin duda que lo haré muy pronto. Anteriormente sí he visitado Perú. Me encantó su gente, su cultura, sus comidas, todo fue muy bonito.

La productora detrás de la campaña

Vin Burnham se define como una diseñadora de moda de efectos especiales. Pese a que empezó diseñando trajes para óperas y ballet, hoy es más conocida por realizar atuendos de ciencia ficción, trajes espaciales o animatronics. Burnham es la productora encargada de los looks de las diez modelos que acompañan a Moss en la campaña. A partir de las prendas que le trajeron desde Chile, en tres semanas creó los diseños adicionales de la publicidad. "No estoy acostumbrada a trabajar con ropa hecha, porque yo siempre hago todo. Pero le dimos un giro para que se vieran más glamorosas. Queríamos que fuera algo distinto a la colección, que sorprendiera, pero que funcionara", comenta.

Entre los trabajos más conocidos de Burnham destacan los trajes de Batman, Gatúbela y El Pingüino, del filme de Tim Burton, además del traje de La Diva de El quinto elemento. Pero su más reciente creación es un vestido inspirado en un insecto con alas que diseñó especialmente para Lady Gaga: "Trabajar para ella fue maravilloso, porque no había reglas en el atuendo, lo que hizo bastante fácil mi trabajo", señala.

 

AMPARO HERNÁNDEZ es una periodista chilena. La foto en su Twitter muestra que es una apasionada de la moda: pose de modelo, pantalón ajustadísimo y coquetas botas puntiagudas. Trota, hace Bikram Yoga y un poco de Pole Dance