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Sobrevive a los cambios

El embarazo trae cambios importantes en la piel y el cabello de la mujer, atenuarlos es posible, solo hay que cuidarse y autoconsentirse
Embarazo. Eliminar las impurezas del rostro es una de las prioridades para muchas mujeres embarazadas (FOTO: FOTOS EFE / ISTOCKPHOTO )
Por INMACULADA TAPIA / EFE REPORTAJES
| domingo, 3 de mayo de 2015 | 00:10
Prevenir, cuidarse y escuchar a los expertos son palabras claves cuando llega el embarazo. 

Porque la experiencia  sorprendente y extraordinaria que constituye la maternidad, no deja fuera “aquello de las hormonas”.

Y es que sin duda, lo saben quienes ya han sido madres de uno o varios hijos —y ya lo estarán experimentando las que lo están viviendo por primera y quizá única vez—, las hormonas se disparan o se duermen,  eso según se mire. 

La piel enfrenta cambios, se agrieta o se llena de manchas; el cabello  comienza a caerse temporalmente y pierde su brillo. A todo ello, hay que ponerle freno. Se puede. 

Mónica Collell, asesora técnica de producto de Mesoestetic, asegura que el principal problema al que se enfrenta una mujer embarazada son las machas en frente, mejillas y labio superior, justamente “por una cuestión puramente hormonal”. 

Los cloasmas son las manchas típicas del embarazo,  explica Collell, también llamadas “manchas de paño”, y  la “prevención” como la solución más efectiva durante esa etapa es lo que ella recomienda.
 
Collel especifica que  la aparición de manchas no tiene que ver sólo con la exposición al sol.  

“Afecta la influencia de radiación diaria”, una alteración que también se produce durante los embarazos de otoño e invierno.

LÍNEAS BLANQUEANTES

Durante la gestación del bebé no se pueden utilizar productos muy agresivos para la piel, y en lugar de productos despigmentantes (o que “desmanchen tu piel”), es mejor utilizar las llamadas  líneas blanqueantes “que frenan la actividad de los melanocitos”, que son las células especializadas en la producción de melanina, el principal pigmento responsable de la coloración de la piel, los ojos y el cabello, afectados en este periodo.

Por eso Collel  recomienda el uso de Cosmelan, un tratamiento que paraliza la producción de melanina, durante  largo periodo, además de extremar la protección solar. 

También, señala la experta, es recomendable utilizar productos que no generen “la descamación de la piel ni sean agresivos , que  uniformicen su tonalidad y le den luminosidad”. 

Advierte a su vez que las manchas del embarazo no se eliminan por completo, pueden volver a aparecer cuando nos exponemos al sol. “Pero, aunque no las erradiquemos, las vamos frenando”

PÉRDIDA DE HIDRATACIÓN
  

“La continuidad es lo que da el éxito del tratamiento. La deshidratación es también un síntoma común, por lo que en el embarazo se deben utilizar productos que sustituyan el manto epidérmico natural”. 

Para la experta “es importante la utilización de un producto continuamente para que se vaya formando esta película sustitutiva de la propia”.

“Durante el embarazo, la piel se vuelve diferente y tiene una fuerte pérdida de hidratación, una circunstancia que, junto a las manchas y la perdida de pelo, afecta al 90 por ciento de las mujeres en esta etapa”, argumenta la responsable de Mesoestetic.

PIEL SIN IMPUREZAS
 
El principal problema al que se enfrenta una mujer embarazada son las machas en la piel” MÓNICA COLLEL, dermatóloga

Eliminar las impurezas del rostro es una de las prioridades para muchas mujeres embarazadas.   Para ello  existen limpiadores que permiten mantener equilibrio, uno de ellos es de la firma Mama Mio, un suave limpiador que equilibra, suaviza y calma la piel, con una base de ácido láctico, extracto de árbol de té y té verde. 

Para evitar los senos hinchados y adoloridos incluyen una crema extracto  de hoja de col verde que  calma el dolor, la coenzima Q10 para estimular la producción de colágeno y aceites Omega, para reponer los ácidos grasos esenciales que la piel pierde de forma natural.

LÍNEA NIGRA Y SURIMI
 
Los servicios de la Red Latinoamericana de Reproducción Asistida a mujeres que desean embarazarse a partir de los 40, ha aumentado en 70%

Andrea Linati, consultora del portal Disfrutatuembarazo.com de Isdin, subraya la importancia de  cuidar la piel esos nueve meses, pues en esa etapa se experimentan múltiples cambios, y “es fácil distorsionar la imagen que se tiene de uno mismo”. 

La dermatóloga Victoria Lezcano, de Isdin, indica que el cloasma también puede formarse en torno a los senos y en la parte inferior del abdomen, que es “la denominada línea nigra”  —que va desde desde el ombligo hasta el hueso púbico—, e incide en el uso del fotoprotector para evitarla.

La carencia de componentes bioquímicos como el hierro, aminoácidos y vitaminas, pueden llevar a una pérdida y afinamiento del cabello, incluso hasta cuatro meses después del parto. 

“Utilizar productos específicamente desarrollados con melatonina, ginkgo biloba y biotina, crearán un microambiente protector del folículo piloso, estimularán la repoblación de nuevos cabellos y fortalecerán su estructura”, aconseja la dermatóloga. 
 
Anthony Llobet, estilista de TRESemmé España, asegura que todas las mujeres notan cambios en su cabello  durante el embarazo. 

“Los niveles de estrógeno suben y hacen que el pelo crezca durante más tiempo”, y  según su experiencia, “algunas melenas ganan en densidad”, es decir, muchas mujeres notan que su pelo tiene más brillo y su textura cambia”.

Aunque algunos médicos desaconsejan utilizar tintes durante los tres primeros meses de embarazo, Llobet advierte que hay también otros estudios y muchos expertos “no temen que haya un efecto directo que amenace al feto durante el embarazo si se llegan a  utilizar”. 

Las uñas también se tornan frágiles y quebradizas a partir del tercer mes de embarazo. Alimentos como el queso, la soya, plátanos y huevos, ricos en biotina disminuyen estas alteraciones, de acuerdo con  la dermatóloga Victoria Lezcano.

Jaime Caballero, nutriólogo de  Krissia, recomienda el surimi como alimento esencial para satisfacer necesidades alimenticias de embarazadas y lactantes, ya que  contiene aminoácidos y ácidos grasos esenciales que contribuyen al desarrollo normal del cerebro y los ojos del
 feto y del lactante alimentado con leche materna.