» Gael García «

Politiquillo desde chiquillo, ay Gael

El actor, quien desde niño es políticamente incorrecto, en el mejor sentido, reafirma su activismo con el largometraje ¿Quién es Dayani Cristal?, en el que recrea el viaje de un migrante centroamericano muerto en el desierto de Arizona
MAESTRO. Aunque no lo creas, Gael tiene una maestría en Ciencias Políticas por The European Graduate School; y cuando está filmando, en sus ratos libres siempre está acompañado de algún libro de filosofía política. (FOTO: Getty Images )
Por Abigail Saucedo. Fotos cortesía Canana, Archivo EL UNIVERSAL y Getty Images
| domingo, 13 de abril de 2014 | 00:10

El borde de su gorra está desgastado. El rojo intenso que procedía de ésta cuando era nueva se ha transformado en un deslavado rosa fiusha. Sus pantalones beige y su sudadera gris le brindan el tono sobrio de un hombre que debe pasar inadvertido si quiere mantener su vida a salvo. Él ya no es Gael García Bernal, sino un migrante hondureño que no logró, como muchos, llevar a cabo el sueño americano. ¿Pero quién es él? Sólo lleva impreso un tatuaje con el nombre "Dayani Cristal". Gael entonces es un migrante, es un hombre esperanzado, es un enfermo, es un cuerpo más en el desierto.

Por otro lado, hay un tapatío cuyas cintas han llegado a ser nominadas a los Premios de la Academia, su carrera como productor y director ha evolucionado en estos últimos años, en Hollywood no dejan de coquetearle y las ofertas de cine independiente tocan a su puerta casi a diario; es también fundador de la casa productora CANANA, así como del festival de documentales Ambulante. En cierta ocasión fue considerado uno de los solteros más deseados por la revista People. Ahora decide olvidarse de todo lo que lo hace ser él, y ponerse, literalmente, en los zapatos del hombre que lleva aquel extraño tatuaje en el pecho.

EN LOS ZAPATOS DEL OTRO. De acuerdo con algunas ONGs, cada año 400 mil centroamericanos atraviesan México para ir en busca del llamado "sueño americano"; Gael hizo esa travesía.

DESDE NIÑO CON CONCIENCIA POLÍTICA

Gael tenía 14 años cuando besó a la rubia Ludwika Paleta. Él, con el pelo mal cortado, sonrojado y con ropa simple; ella, con una boina verde agua que hacía juego con el elegante vestido, del mismo tono, que portaba. Quizá fue el primer beso del niño huérfano que acompañaba al viejo protagonista de la telenovela Mi abuelo y yo. Quizá no. Sin embargo, sí fue el inicio de la carrera que aún ahora, a sus 36 años, sigue gozando desde que se internó en el mundo glamoroso de la actuación —aunque se escapó de ser el galán de televisión que muchas desearon—, influido en gran parte por sus padres, los actores José Ángel García y Patricia Bernal.

Así como esta formación profesional provino de ellos, también adquirió de éstos una concepción de lo que es el compromiso político desde muy pequeño. Él asegura que todos los niños lo recibían por igual, sin embargo, en aquellos tiempos, en donde la información provenía sólo de los periódicos, la radio y televisión, el impulso e instrucción sobre temáticas de este tipo tendrían que proceder necesariamente de una mente adulta que digiriera la información para el imaginario de un niño de diez años. Y sus padres, con inclinaciones izquierdistas, fueron quienes fundaron y fomentaron esta conciencia durante su infancia.

"Me tocó crecer en años convulsos para México. En los 90, por ejemplo, lo que sucedió con las crisis económicas", recuerda Gael, en entrevista con Domingo. Fue así que su "yo" beligerante comenzó a asomarse a finales de los 80 por las ventanas de su antigua casa familiar, ubicada en la colonia Nápoles, el primer domicilio al que llegó a vivir tras salir de su natal Jalisco. Era 1988, año de elecciones federales, y los contendientes principales: Carlos Salinas de Gortari (PRI) y Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (Frente Democrático Nacional). Después de que el sistema "se cayó", y se le otorgó la victoria a Salinas, muchos vecinos indignados de la Nápoles, entre quienes se encontraban Gael y su familia, fueron hasta las oficinas del Partido Popular Socialista (integrante del FDN) para preguntar qué había pasado. El niño estaba sorprendido. Toda la gente que conocía había votado por Cárdenas, ¿cómo era posible, entonces, que ganara Salinas? De ese lugar, Gael y sus amigos del barrio salieron con un montón de folletos y propaganda en contra del fraude electoral, y juntos repartieron el material por las calles. "Y es que eso era lo que todo el mundo estaba haciendo por aquel entonces; yo todavía no sé de nadie que haya votado por Salinas de Gortari, o quizás nadie se atreve a reconocerlo", asegura García Bernal.

Luego de ese episodio que marcó para siempre su visión de la política y del país, Gael concluyó a su corta, cortísima edad, que efectivamente había sido un fraude con todas sus letras. Con un tono de voz resignado, el ahora adulto Gael afirma: "Yo era muy pequeño y la capacidad de información que había entonces era completamente limitada. La única estadística real que tiene uno, hasta la fecha, es lo que sucede en tu entorno inmediato".

La sangre revolucionaria de Gael lo llevó a participar en diferentes movimientos sociales y protestas juveniles que marcarían su vida. Una de ellas fue la marcha que realizó en Chiapas en favor del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1995. "Fueron muchísimas cosas las que pasaron", rememora el actor, quien se siente indignado por el nivel de impunidad que existe en nuestro país, así como en muchos otros lugares del planeta. Dice que cada que tiene oportunidad realiza, muy a su modo y a través de sus personajes en el cine, denuncias en contra de lo que considera son injusticias y abusos de poder.

EL GRITO MÁS FUERTE. Gael García Bernal, junto con otro grupo de personalidades del medio artístico, se unió en diciembre pasado a la campaña El grito más fuerte, en contra de la Reforma Energética en México.

LOS OLVIDADOS

Sube a toda velocidad a una camioneta sin ventanas, en donde la fe es lo único que le queda. Ya pagó la cuota al coyote, ya se despidió con aire de no volver jamás, porque ni él sabe si lo logrará, más vale decir adiós ahora y regresar, "si Dios quiere", algún día, que hacer ilusiones falsas. Los papeles se intercambian, él ahora no es víctima de su realidad mísera, sino prófugo. La protección viene "de arriba", de la esperanza de que su plegaria se escuche, la oración del migrante: "…tú, Señor, conociste la migrancia, y la hiciste presente a todo hombre que comprende qué es vivir, y quiere llegar seguro a la puerta de la vida…". La policía ya no lo resguarda, es ahora es su cazador.

El 8 de noviembre de 2010 Amnistía Internacional y Gael García sacaron a la luz una colección de cuatro documentales titulada Los invisibles, en donde se presentan los testimonios de hombres y mujeres centroamericanos que cruzan México con la esperanza de una mejor vida. Fue tal el impacto, que el proyecto tuvo una secuela: ¿Quién es Dayani Cristal?, un largometraje con una mezcla de realidad y ficción, que narra la historia de un migrante muerto en el desierto por deshidratación, cuyo tatuaje podría identificarlo, y de esta manera devolver sus restos a su país y a su familia.

"Y eso es una suerte, digo, desgraciadamente tengo que emplear la palabra suerte", dice Gael al relatar cómo Marc Silver, el director de la cinta, estaba en la busca de una historia, y justo un día en el que se encontraban en el condado de Arizona, obtuvieron la respuesta unas horas después de analizar varios casos. Se había encontrado un cuerpo con características muy peculiares. Entonces fue cuando sucedió la llamada que esperaban: "Acabamos de encontrar un cuerpo, ¿quieren venir a filmarlo?", les preguntaron quienes lo descubrieron. Y la cinta captó desde el momento en que fue hallado, hasta el instante en que al fin se decidió qué hacer con el cadáver.

Gael ya tenía la cosquilla metida sobre temas en torno a la migración. ¿Cuál fue su motivo principal? "La razón por la cual quise hacer esto, digamos, lo que tenemos todos como seres humanos, es ser migrantes". Lo mueve el hecho de que este es un tema que cubre diferentes aspectos de la vida: "La migración es también un tema transversal. O sea, desde la migración puedes hablar de cualquier tema que atañe al planeta", afirma con certidumbre el también productor de esta cinta. La impresión que le causan los sucesos tan diversos de quienes recorren kilómetro tras kilómetro, y los que sólo recorren cien metros, pero con una historia totalmente diferente, fue otro de los impulsos que lo llevaron a crear esta cinta documental.

Cuenta Gael que en un determinado punto del proyecto quiso cambiar de tema, pero que fue el misterioso caso el que estiró los dedos y lo agarró de la sudadera gris, también gastada, que llevaba en su viaje. No fue hasta que el caso se cerró que las cámaras dejaron de grabar, y todos descansaron al fin. "Más bien no nos soltó porque, yo creo, ese cuerpo quería encontrar el lugar de donde venía. Yo decía, bueno, en el peor de los casos, tal vez nunca se sepa qué fue lo que le pasó al migrante del tatuaje, pero había algo que no me dejaba ir, que me mantenía en esa búsqueda", cuenta.

Uno de los premios que ha recibido la cinta es el galardón a Mejor Fotografía, otorgado por el Festival de Cine Independiente de Sundance, uno de los encuentros fílmicos más importantes a nivel internacional. "Me dio mucho gusto que ganara un premio, también ganó uno en Abu Dhabi como Mejor documental, y ha ganado algunos premiecitos ahí que nos tienen muy contentos, pero en realidad me da mucha más curiosidad lo que está sucediendo en el público", y es que la cinta promete mucho, aún cuando el mercado mexicano aún no se abre totalmente a los documentales de este tipo de temas.

¿Quién es Dayani Cristal? se estrenó durante la pasada edición del Festival Vive Latino, en la carpa que albergó al festival Ambulante —fundado por Gael y su gran amigo Diego Luna—, y fue por los organizadores que García Bernal se enteró de que tuvo muy buena aceptación del público. Sin embargo, él espera que el impacto suceda en los países de Centroamérica y Estados Unidos, pues ansía que entre la gente se suscite una conversación importante con respecto al tema, y afirma que "a mí me da mucha curiosidad, ahora a ver qué es lo que pasa". Con el apoyo de Ambulante y de diversas instituciones culturales, el trabajo de Gael se está estrenando en diversas ciudades del país, pero también saldrá en las salas de cines convencionales a partir del próximo jueves 17 de abril, como una alternativa para quienes quieran ver algo más que El Hombre Araña.

EN EL CAMINO ANDAMOS

Hace unos años, la juventud comenzó a ubicar a Gael perfectamente tras esa escena de sexo casi explícito con su novia en Y tu mamá también, o en aquella otra con Natalia Verbeke en Punto sobre la í. Fue en éstas donde su grupo de seguidoras aumentó de pronto, no por mostrar lo más oculto de sí mismo, sino por su talento en aquellas escenas tan "cuidadas", por supuesto. Muchas otras se enamoraron del corrupto Padre Amaro, pues "caer" en pecado con Gael García no es un lujo que muchas se puedan dar.

Recibió las miradas analíticas de los obsesionados seguidores del Che Guevara en Diarios de motocicleta, los aplausos de la crítica norteamericana en Babel, y las burlas deshumanizadas de los mexicanos, cuando vieron al pseudo futbolista entonar a todo pulmón "Quiero que me quieras", en una versión mexicanizada de la canción original de Cheap Trick, aunque claro, muchos terminaron lustrándose las botas con la canción en la cabeza. Tras ésta, fue difícil ver a García Bernal en una cinta diferente, sin recordar su traje rosa y azul, pero la llegada de No, terminó por sacudir esos recuerdos.

Gael valoró la falta de censura que le brindaron los filmes independientes, esos "detalles" que la industria hollywoodense no hubiera aprobado. La complejidad de esta cinta hizo que comparara algunos de sus anteriores papeles con el que tuvo en No, y aceptó que muchos fueron triviales. Fue de hecho, tras su actuación en Amores perros e Y tu mamá también, que Gael dudó acerca de su profesión, y de si debía o no seguir en ella. Pero el éxito de ambas películas fue lo que le permitió elegir propuestas más interesantes. No son pocos los críticos de cine que aseguran que lo que realmente llena a Gael es el cine independiente, y que aquí en donde ha podido construir la versatilidad de sus personajes.

Pero, ¿qué piensa Gael? Llega la pregunta acerca de si quiere enfocar su carrera a temáticas sociales y políticas, y firmemente responde:

"No, la verdad que no. No me gustaría reducir el foco de mi interés en torno a un tema en particular, me gustaría siempre estar abierto a cualquier tipo de cosas. Si termino haciendo películas que tengan esta dimensión, pues será porque eso sobresale".

Y se niega rotundamente, sigue insistiendo en que no le gustaría entablar un camino en esa dirección, y como un entrevistado poco convencional, lanza una pregunta:

"¿Qué en realidad todo lo que hacemos no tiene dimensiones políticas...? Pues así es toda historia en general. Entonces, formalmente no me gustaría ponerme la bandera".

SIN PELOS EN LA LENGUA. Cuando fue entrevistado por la revista para el público gay "OHM Ciao Clichés", Gael García Bernal mostró todo su apoyo a esta comunidad en el tema referente a la adopción de niños por parte parejas homosexuales.

EN SUS ZAPATOS

"Ahí nada más el peligro es que te duermas y caigas en las ruedas", le advirtió uno de sus nuevos camaradas la noche previa. Acaban de saltar a La Bestia, el tren mercantil que los llevará hasta la frontera Norte de México. Gael García se sienta junto a todos, ya no son salvadoreños, mexicanos, hondureños… son personas que buscan una mejor vida. Gael cree en el hecho de que "todos tenemos esa ilusión y ese derecho de imaginarnos un lugar mejor, de buscar ese lugar".

El método que se encontró para contar la historia de ¿Quién es Dayani Cristal? fue simple, e ideal. Dos historias paralelas, para Gael fue así: "Mientras un cuerpo migraba desde Estados Unidos hasta Centroamérica, otro cuerpo migraba de Centroamérica hacía Estados Unidos", uno de los cuerpos, era él. La película narra lo que sucede con la investigación del cuerpo con el tatuaje, las pistas, las conexiones, la decisión final. Mientras tanto, García Bernal tenía el deber de mostrar la historia del mismo cadáver, desde su salida de Honduras, hasta que llegó al desierto de Arizona, y su inevitable muerte. "Nos pareció una buena idea para lograr ese mecanismo que desarticulaba todo aquello que nos separaba y que nos hacía distintos".

Y es que el documental no sólo muestra las dificultades que viven los migrantes rumbo a su destino, una de las partes que necesitaban resaltar era cómo un mismo objetivo tiene el poder de unir, de crear lazos, y de extraer la solidaridad que muchas veces es difícil expresar: "Jugar con la otredad, con esta cosa de los prejuicios y lo que uno piensa acerca del otro, y como poco a poco el otro comienza a incorporarse en la vida de uno, y para llegar a lograr entender la dimensión humana en ese viaje había que eliminar todas esas diferencias y no nada más hacer un reportaje, sino que realmente meternos a actuar con ellos", recuerda Gael.

De acuerdo con la Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), anualmente 150 mil centroamericanos ingresan a territorio mexicano para llegar a Estados Unidos, sin embargo, organismos de la sociedad civil aseguran que son hasta 400 mil las personas que están en busca de cumplir el sueño americano. Para la mayoría, cubrir con las necesidades básicas basta. Gael lo constató durante el viaje: "Todo mundo quiere lo mejor para su familia, están buscando aquello que les dé un bienestar, y no me refiero a un bienestar en cuestión de lujos, sino meramente lo básico".

Su viaje fue por pausas, un día grababan, otros no. Para los migrantes no es así, el tiempo es valioso, y aunque algunos logran terminar su odisea en cuatro o cinco días, para otros, tras eventos desafortunados, el viaje se extiende hasta varios meses. Muchas veces, la muerte es el mejor regalo, o lo "menos peor" que pueden vivir. Uno de los miedos de la inevitable aventura es ser secuestrados. ¿Y qué pasa durante el secuestro? Violaciones, asesinatos, mutilaciones, en fin. "El secuestro es uno de los factores más escalofriantes que hay en torno a este viaje, porque es gente que no tiene nada y aún así los secuestran, y ¿qué les piden a cambio? Les piden unas cosas impensables, que salen completamente del orden humano, es abominable lo que los obligan a hacer, y cuando no lo hacen los matan y los dejan ahí desaparecidos, tirados, es increíble", dice Gael, su voz refleja indignación.

El coraje ahora fluye por sus venas, pues ha vivido en carne propia lo que estas personas han sorteado, no sólo es algo más que leyó, alguna vez, fue migrante, al menos por unos días, y las historias que descubrió le horrorizaron y reavivaron su ser político, el que busca justicia donde no la hay, pues está seguro de que "estas personas no sólo lo hacen por maldad, sino por el sistema tan impráctico en el que vivimos de la ley en México", y con respecto al rechazo a la migración, cree que "tenemos ahí un vació legal muy fuerte donde se están pisoteando los derechos humanos de millones de personas en el mundo, siendo que la condición constante de ser migrantes nos ha hecho quienes somos".

Para el actor, el viaje es increíblemente difícil, en donde todo es complicado, inhumano. No puede elegir entre un punto en el recorrido que sea más duro que otro. Pero pese a lo doloroso que pudo observar, también encontró algo de belleza entre tanta crueldad: "Diría que lo que más me sorprendió y gocé es esa fraternidad del viaje, la hermandad que surge mientras uno está haciendo ese viaje con las demás personas, la hermandad en torno a las condiciones en las que todas las personas están viajando".

El nombre de Dayani Cristal fue un enigma que llegó a su fin, así como el camino que siguió Gael durante la filmación. Y si este hombre ya tenía sed de justicia, ahora tiene también la visión sobre la migración, que muy pocos llegarán a tener, porque nunca han estado en el lugar tan complicado en el que se encuentran estas personas.

"El estar arriba de ese viaje, el ser junto con ellos, portar esa bandera de la justicia hecha acción, porque eso es lo que ellos hacen, ellos van para estar mejor, y van a buscar y a trabajar para poder estar mejor, y salir en algunos casos de una miseria abominable. Esa justicia, esa búsqueda es algo que me llenó completamente. Recargué baterías en todos los sentidos y eso también me hizo pensar cosas acerca de mí, de la condición humana, de nuestro país, de un montón de cosas...".

Sus películas políticamente incorrectas:

Amores Perros

Y tu mamá también

El crimen del padre Amaro

Diarios de motocicleta

La mala educación

No

ABIGAIL SAUCEDO CASTRO no sólo está en el primer lugar del séquito del café cargado y sin azúcar, también gusta de escuchar los relatos que personas reconocidas e incógnitas le cuentan, para luego narrar sus historias en "Domingo".