» Marte «

El primer (y último) viaje a Marte

Una empresa holandesa, Mars One, ha decidido empezar a reclutar gente para crear la primera colonia humana en ese planeta. Es un proyecto a diez años que ya tiene centenares de interesados, pero la condición es que quien viaje no podrá volver a la Tierra. ¿Realidad o utopía? El tiempo lo dirá
Costos y candidatos La misión implicaría seis mil millones de dólares, lo cual es menor a lo que gastaría la NASA. Entre los aspirantes a astronautas hay 13 mexicanos y 11 españoles (FOTO: Especial )
Por Ana Pérez López / EFE Reportajes
| domingo, 30 de junio de 2013 | 00:10

Marte nos ha fascinado desde tiempos inmemoriales. La conquista del espacio exterior fue uno de los grandes sueños de la humanidad en tiempos de la Guerra Fría, pero los días de las expediciones a la Luna, las naves espaciales, y las frases que quedaron para la historia, parecían haber quedado atrás desde que la NASA empezó a sufrir los estragos de la crisis financiera y canceló muchos de sus programas. Pero no todo está perdido.

O al menos eso piensa la empresa holandesa Mars One, que está preparando el primer asentamiento humano en el planeta rojo. La empresa creada por el investigador Bas Lansdorp pretende vender los derechos de explotación de un reality show  para poder financiar el proyecto y así hacer que la utopía pueda convertirse en realidad.

A pesar de ser un proyecto que cuenta con la confianza del doctor Gerard't Hooft, ganador del Premio Nobel de Física en 1999,  otros científicos del Instituto Nacional de Técnica Aroespacial (INTA), de la Agencia Espacial Europea (ESA) y del Observatorio Astronómico de Almadén de la Plata (Sevilla) se muestran escépticos. ¿Las razones? Bastantes. Pero antes de juzgar, conozcamos el proyecto.

La misión consiste en que, tras un peligroso viaje de seis a siete meses en dirección al planeta rojo, cuatro de los aspirantes aterrizarán muy lejos del planeta que les vio nacer y jamás podrán regresar. El motivo que da la empresa Mars One para que no vuelvan es que no existe la tecnología necesaria para traerlos. Aunque sí existe para poder hacerlo en una misión corta,  la empresa quiere crear la primera colonia humana más allá de la estratósfera.

El costo de la misión es de seis mil millones de dólares, lo cual es menor a lo que incluso la NASA tiene presupuestado. En 2011 esa dependencia estadounidense anunció el Space Launch System, en el que proponía el desarrollo de un nuevo lanzador capaz de enviar una tripulación a Marte con un presupuesto mucho mayor y que estaría listo para el 2017. Ese proyecto, al final, no se puso en marcha por su alto costo.

Una compañía privada, Space X, apoya a Mars One y piensa que tendrá listo un lanzador para desarrollar el proyecto, pero lo cierto es que hoy por hoy es extremadamente costoso.

QUIERO SER ASTRONAUTA

Hace un par de meses la empresa abrió el proceso de selección para encontrar, previo pago de gastos de inscripción que van de cinco a 73 dólares (dependiendo del país de residencia), a los cuatro primeros astronautas.

Los aspirantes deben ser —dice el sitio mars-one.com— inteligentes, creativos, psicológicamente estables y con buena salud. Además deben estar preparados para solucionar cualquier problema potencial, "algunos de los cuales son totalmente imprevisibles".

La capacidad de autoreflexión es esencial para los candidatos, aunque también necesitan ser curiosos, tener "un espíritu indomable", crecerse ante las dificultades, mantener una actitud de "yo puedo hacerlo", ser capaces de adaptarse a todo tipo de situaciones, y toda una larga lista de requisitos.

El proceso de selección tendrá buena parte de reality show, pues propone que dos de sus cuatro fases sean transmitidas por televisión o internet, a nivel mundial, hasta que queden seis grupos de cuatro personas que pasarán años entrenando.

Una vez llegado 2022, y con todos los aspirantes debidamente formados, la gran decisión se hará de manera "democrática", en la que "los habitantes de la Tierra" podrán votar sobre qué grupo da el gran salto.

En la web de Mars-One ya se agolpan las solicitudes —acompañadas de un video de presentación—, procedentes de todos los rincones del mundo. Entre ellos hay trece mexicanos, once españoles, seis colombianos, cinco argentinos, cuatro chilenos, un costarricense, un ecuatoriano, un peruano y un guatemalteco.

EN 2022

"El único motivo por el que no se ha hecho esta expedición antes es la falta de financiación", explica Aashima Dogra, portavoz de Mars One. Sin embargo, los científicos encuentran no pocas fallas a esta aventura. Por ejemplo, el director del Observatorio Astronómico de Almadén de la Plata, Miguel Gilate, dice que Marte es el planeta con condiciones físicas más cercanas a las de la Tierra, pero aún así un astronauta sin el traje espacial "no duraría más de 20 segundos sin perder el conocimiento, y moriría al cabo de un minuto".

"La vida en Marte solo se puede imaginar bajo la superficie (como en la Luna) y con excursiones limitadas en el tiempo", asegura el director científico de la misión Mars Express, de la ESA, Agustín Chicarro. Eso se debe a que las temperaturas son mucho más bajas que las de la Tierra (-100 grados centígrados). Además, los astronautas tendrían que soportar una bajísima presión atmosférica, tormentas de viento de hasta 500 kilómetros por hora y radiaciones ultravioleta de una intensidad muy alta.

Mars One se defiende de las críticas y dice que esta poniendo todo el conocimiento que se ha adquirido a lo largo de los años en una misión. La portavoz de la empresa confía en que, transformando de manera artificial las condiciones del planeta, los cuatro astronautas puedan sobrevivir.

Los científicos, como  el investigador Chicarro, insisten en que esos cambios no son ni posibles (son procesos que durarían mucho mas allá de una vida), ni deseables (por el cambio medioambiental con consecuencias imprevisibles que supondrían estos trastornos en otro planeta).

Si esto es realidad o ficción hará falta esperar diez años para descubrirlo. Aunque ninguno de los investigadores duda de que algún día el hombre pisará Marte: "La posibilidad de habitar en la Luna o en Marte no parece imposible. ¿Cuándo será factible? Eso es quizás lo que no es posible imaginar", considera Agustín Chicarro.

La Tierra "es el planeta más bonito y complejo que conocemos", dice el científico, "y más nos valdría cuidarlo". Encontrar astronautas que no enloquezcan ante la idea de no poder volver llevan a Chicarro a la conclusión de que "ir a Marte para no volver es una manera romántica de suicidarse".