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Linda Franco, la chica más tecno

Aunque suene a exageración, la rapidez de cambios tecnológicos y digitales van quedando lejos de referencias fílmicas de ciencia ficción. México no está fuera de la escena. El ejemplo es Machina, única empresa que diseña y produce chamarras que sirven como verdaderos auriculares. Linda Franco es su co fundadora, y es la joven que hizo de la tecnología una prenda de vestir
Linda Franco. La chica más tecno (FOTO: Especial )
Kenia Rivera
| domingo, 31 de mayo de 2015 | 00:10
Si Apple y Nike se hubieran conocido en una fiesta y tuvieran un hijo, ese seria Machina”. La frase tajante es de  Linda  Franco, co fundadora de la única empresa en México de weareble technology o  tecnología ponible, término que se usa para definir aquellas prendas de vestir y complementos, que incorporan elementos tecnológicos o electrónicos. 

Es una chica de gafas redondas que viste casual pero con un peculiar estilo que, a sus 27 años ya destaca en el mercado  de la innovación en fusión moda, diseño y tecnología. 

Cualquiera que haya visto la cinta Volver al Futuro creería quizá que en México aún no existe ninguna de las maravillas casi “supersónicas” que muestra. Pero estaría equivocado si lo pensara, pues quizá  no sepa que incluso existe ya en nuestro país una empresa, la única,  que diseña y produce prendas de vestir, como  chamarras y ponchos, que sirven como verdaderos auriculares. 
 
Puedes escuchar música de manera inalámbrica con la sudadera con capucha y altavoces de Machina

EMPRESARIA A LOS 20 
Linda estudió Mercadotecnia y durante el segundo semestre de la carrera tuvo la iniciativa de sacar su conocimiento de las aulas junto con su novio Antonio Machina, quien estudió Diseño Textil. 

Entonces, ambos poseían  la frescura de ideas que caracterizan a un par de chicos de 20 años que no sentían  más responsabilidad que sacarle provecho a su creatividad. Idearon así   su primer proyecto y empresa. 

Así Linda comenzó su mancuerna profesional con Antonio. La primera de sus ideas fue  montar una empresa de diseño web y aplicaciones, la cual le dio las bases para saber que su pasión por la tecnología y su crecimiento era el campo donde debía desarrollarse. 

“Después del diseño web, mi socio y yo decidimos darle un enfoque social al crecimiento tecnológico y fundamos el segundo proyecto juntos ‘Plan de Escape’. En el cual visitamos el Reclusorio Barrientos, al norte de la Ciudad de México, para dar talleres de diseño como medio de rehabilitación social”. 
 

“Plan de escape” evidenció  una de las principales metas y cualidades de la personalidad de Linda: buscar un cambio en la sociedad mediante proyectos que involucran tecnología. 

Por eso dedicó dos años, de 2009 a 2011, al acercamiento entre los conocimientos de moda y diseño con los reclusos, hasta culminar con una pasarela fashionista dentro de la cárcel.  Justo entonces, Antonio, su  socio presentó su proyecto de tesis: la idea original de Machina. Pero en ese momoento la idea fue descalificada. “Lo reprobaron porque les pareció demasiado futurista”, cuenta Linda.
 
CHICLE Y PEGA
Y pensándolo bien, quizá fue afortunado el rechazo de ese momento,  porque poco tiempo después del tropezón, la empresa  Telefónica convocó a un concurso para impulsar trabajos que tenían en común herramientas tecnológicas. La oportunidad estaba cerca. 

Linda y Antonio se pusieron a trabajar en el diseño de maqueta empresarial de lo que se convertiría en  Machina. Decidieron concursar sin  darse por vencidos. Seguían convencidos de que  las ideas novedosas tenían cabida fuera de las aulas. Lo que había sido catalogado como “fuera de época” se convirtió en uno de los 10 proyectos seleccionados. “Nos inscribimos pensando ‘chicle y pega’ ¡Y pegó! Gracias al concurso arrancamos el sueño. La aceleradora de negocios Wayra proporcionó 50 mil dólares para iniciar  en un periodo de 6 meses. Nos acabamos el dinero en tres, experimentando de todo. Hasta que obtuvimos el producto que nos posicionó”. 

“MIDI” así nombró a su primer producto lanzado. Una chaqueta que, a través de sistemas operativos de dispositivos con IOS o Android, crea música a partir de los movimientos corporales de quien la usa. 
Al lado de marcas japonesas y europeas, Machina ya está disponible en tiendas como Headquarter Store, en Ciudad de México
 
—¿Por qué comenzar con un producto que involucra música? 

—Todas las industrias se están trasformando, no sólo la musical, estamos en una constante metamorfosis para adaptarnos y encontrar nuevos modelos de negocio. Un día asistí a un concierto carísimo donde sólo había un tipo frente al público posicionado en su compu, moviendo y apretándole quién sabe qué, porque bien podía estar revisando su perfil de Facebook, ¿no? Entonces tuvimos la idea. La música debía evolucionar más allá de la interacción con el iPod. 

Desde ese gran lanzamiento en 2011, la joven emprendedora que espera algún día trabajar en colaboración con Stella McCartney, no ha parado de demostrar —con una línea de productos— en el extranjero que su corta edad y su nacionalidad no son obstáculos para desarrollar ideas que quizá en México puedan aún parecer “futuristas”,  lejanas a la accesibilidad económica de mercado nacional.

Por ejemplo, para quienes gustan de vestir sus prendas en nuestro país pagan poco menos de 600 dólares por la chamarra MIDI y unos 280 dólares por otro de sus modelos en chamarra y poncho que, a través de Bluetooth, sirve para escuchar música cuando lo desees: en el metro, en la lluvia, al andar en bici. 

SUS RETOS 
Cuando ofrece conferencias y talleres se han acercado a ella varias mujeres para preguntar cómo pueden ejecutar sus ideas, a quién deben acercarse y a quién deben pedir permiso. “Me sorprende cuando me encuentro con este tipo de educación en nuestro país. ¿Por qué llegamos a pensar que por ser mujer le tenemos que pedir permiso a alguien?”. 

Esta inquietud por reflejar lo que la juventud mexicana es capaz de crear, y lo que una chica puede llegar a impulsar, ha llevado a Linda y a su empresa a tener tal presencia que, además de los cinco puntos de venta en México de Machina, ya distribuyen en Nueva York, Barcelona, y para  septiembre próximo,   en 18 puntos de Japón, país que les da el respaldo total  como una empresa que tiene las facultades y la creatividad para competir en un mercado tan fructífero en esta industria como el suyo. 

—¿Quién es tu competencia?
 
—En México no hay marca que haga lo mismo que nosotros, y en el mundo nuestro principal competidor seria Ralph Lauren, que ahora se ha enfocado en trabajar una línea de  weareable technology. 

DE QUIEN LO TRABAJA
Experta en mercadotecnia, moda e innovación y reconocida a nivel mundial con una empresa que facturó tan solo el año pasado 250 mil dólares, Linda no titubea al afirmar   que no considera haberlo logrado todo, que sigue “hambrienta de crecimiento” personal, profesional y social. 

“Mi sueño es que cuando la gente hable de weareble technology piense en Machina, que estemos en el top of mind. El otro gran objetivo es recuperar el aspecto social, difundir y enseñar nuestros avances a la comunidad. 

“Y, por supuesto, hasta que no cambiemos el chip en el extranjero, como personas y como empresa, podré llamarme exitosa”, dice una muy segura  Linda Franco, ya que espués de tres años de experiencia en esta industria y como referente para jóvenes emprendedores, se encarga también de difundir que las acciones son las que definen a una persona. Para ella no hay  pretextos para pre juzgar proyectos e ideas por la nacionalidad, edad o cualquier otro motivo. 
 
 
ADN MACHINA

La marca mexicana está orientada hacia el diseño y producción de la llamada tecnología ponible (prendas de vestir y complementos que incorporan tecnología o electrónica), basada en el concepto de la tecnología portátil. MACHINA se inspira en los actuales movimientos sociales, sobre todo en el mundo digital, donde las personas trabajan juntas como una sola para manifestar una idea o resolver un problema, en línea y fuera de línea. “Nuestros diseños e imagen están inspirados en una cultura de libertad”

¿SABÍAS QUÉ?

250 mil dólares por ingresos facturó la empresa Machina en 2014