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"En esta carrera el apellido no canta"

Pepe Aguilar se quita el traje de charro para dar el Grito con un concierto Unplugged para la cadena de televisión MTV Latinoamérica; el hijo de Antonio Aguilar y Flor Silvestre dice que apoyará a sus hijos si deciden seguir sus pasos, pero que será un padre muy exigente con ellos
APUNTES DEL BLOG DE PEPE. "Mi padre estudió ópera, tenía una técnica tremenda. Todos los días vocalizaba. Me parecía una desconsideración para los que queríamos seguir durmiendo, ahora veo lo privilegiado que fui al recibir tales ejemplos de compromiso, disciplina y convicción". (FOTO: Alfredo Pelcastre )
Por Rogelio Segoviano. Fotos de Alfredo Pelcastre, cortesía MTV Latinoamérica y Archivo EL UNIVERSAL
| domingo, 14 de septiembre de 2014 | 00:10

Mientras tamborilea con los dedos de la mano derecha sobre la mesa de madera que está en la terraza del restaurante Novecento, el cantante Pepe Aguilar repite para sí mismo la pregunta que se le acaba de formular: "¿Cuándo fue el momento exacto en el que decidí ser artista...?". Luego detiene el tamborileo, cierra el puño y el brazalete de cuero negro que lleva en la muñeca parece tensarse. Con otro movimiento de mano se arremanga la camisa casi hasta el codo y deja entrever algunos de los tatuajes que le cubren buena parte del brazo. "Pues la verdad no lo sé, no lo recuerdo", responde finalmente. Hace una pausa y explica: "Desde que tengo uso de razón siempre he estado haciendo esto. En mis más lejanos recuerdos veo a mis padres cantando en un escenario, y yo estoy acompañándolos. Es más, yo nací durante una gira que hacían por Estados Unidos, así que establecer una fecha precisa para decir en qué momento encontré mi vocación resultaría imposible".

Otra breve pausa. Se acomoda las gafas de sol y añade: "Sin embargo, desde chavito siempre supe que sería artista. Y no sólo por lo del rollo heredado de la familia, que resultaba algo natural, sino porque sentía que el escenario era mi espacio. Estoy seguro de que si mis padres no hubieran sido artistas, de cualquier manera yo habría terminado siendo cantante, porque los seres humanos venimos a la Tierra para algo, y en mi caso me tocó la suerte de tener vocación artística, de tener facultades para el canto y, sobre todo, de nacer en un seno familiar de artistas con una trayectoria importante. Entonces, regresando a la pregunta original: ¿Cuándo dije concientemente que quería ser cantante? Pues no lo sé".

Son pasadas las nueve de la mañana y, aunque no acostumbra levantarse tan temprano para dar entrevistas, Pepe está de muy buen humor. Y motivos no le faltan, pues además de presentarse en Toluca la noche del 15 de septiembre, al día siguiente, el martes 16, la cadena MTV Latinoamérica transmitirá en su horario estelar el concierto Unplugged que el intérprete grabó hace unos meses, y en el que estuvo acompañado de importantes artistas de diversos géneros y estilos.

"Los conciertos MTV Unplugged son una franquicia probada y, de alguna manera, yo estoy muy familiarizado porque los he seguido casi todos. Incluso, algunos me han marcado profundamente", comenta el hijo de las leyendas de la canción mexicana: Antonio Aguilar y Flor Silvestre. También revela que fueron los ejecutivos de MTV y de Ocesa Seitrack, su agencia de representaciones, quienes le ofrecieron el proyecto.

—No es común que a un artista de música regional mexicana le ofrezcan  un Unplugged en MTV, cadena que está más asociada al rock.

—Es curioso, porque MTV nunca en la vida ha programado ni una sola de mis canciones, y ahora voy a salir con un Unplugged. Es significativo ser el primero, y estoy seguro de que no seré el último. Es cada vez más obvio que la sociedad está comenzando a integrarse, musicalmente por lo menos. Si te das cuenta, hoy en día, los jóvenes ya no escuchan en sus coches un sólo género de música, ya es normal que se consuman las canciones de diferentes tipos de artistas sin importar el género al que pertenezcan, la región del mundo de donde hayan salido, el idioma que hablen o el ritmo que toquen.

—¿No se pierde una identidad?

—Al contrario, la música mexicana se viene a enriquecer con todas estas fusiones… Es más, yo no las llamaría fusiones sino conexiones, porque es lo que hacen, vienen a conectarnos. Es como en cualquier empresa en donde hay muchas personas trabajando y todos jalan para un mismo lado, pero sin perder su identidad y su esencia.

Pepe Aguilar comenta también que el proyecto realizado con el famoso canal de videos le dejó un gran aprendizaje, pues nunca antes había tenido oportunidad de realizar un trabajo "tan orgánico y puro". Y aunque reconoce que esa es una frase "que los cantantes siempre estamos repitiendo todo el tiempo, en esta ocasión es verdad, porque en el momento en que realizas una grabación en la que sólo tienes una toma para lograrla y no hay la comodidad de contar con tres meses de estudio, por eso se siente fresco y natural".

Comenta que si bien se trató de una presentación en directo, detrás del show desenchufado hubo mucha preparación y planeación para reducir al máximo el margen de error. "Pero lo interesante es que también quedan cosas para la improvisación, pues no todos los involucrados pueden ensayar el mismo tiempo ni al mismo ritmo", asegura el intérprete.

—Para este proyecto transformaste algunos temas muy conocidos de la música regional en canciones pop y pop rock, ¿fue difícil hacer eso?

—Por principio de cuentas hicimos una rigurosa selección de las canciones que podían ser adaptadas y moldeadas. Hubo canciones con las que no pudimos hacerlo y las respetamos en su estilo original. Pero es muy divertido ir a la aventura y probar cómo suenan. Finalmente se trata de canciones y, por interpretarlas de otra manera, no se va a morir nadie. Es muy padre experimentar y salirse de la zona de confort, eso es lo bueno de los conciertos MTV Unplugged, porque se trata de "reversionar" muchos de los éxitos con una serie de reglas y limitantes, como el que no puedes estar conectado, no hay guitarras eléctricas ni sintetizadores, que son recursos con los que un artista está acostumbrado a trabajar.

—Otra de las características de los MTV Unplugged son los artista invitados. ¿Cómo fue el proceso de selección de tus invitados?

—Aquí se dio un trabajo de equipo. Primero hicimos una lista con los nombres de los artistas que podían encajar en el proyecto y la dividimos en tres partes: una fue para MTV, otra para Ocesa Seitrack y otra me quedé yo. Cada quien tenía que mover sus contactos para hablar con los artistas y ver la posibilidad de integrarlos. Por suerte, la mayoría aceptó a la primera. Sólo hubo dos que no aceptaron. Uno, por cuestiones de trabajo. El otro, simplemente porque no quiso. Pero el resto de los invitados que teníamos considerados se sumaron al proyecto. Quedaron los que tenían que estar.

—¿Todos estos artistas invitados son amigos tuyos de tiempo atrás?

—No. Por ejemplo, a Natalia Lafourcade la conocía, pero no era mi amiga. El mismo caso fue Miguel Bosé. Pero también había otros que sí lo eran, como Saúl Hernández, de Caifanes, quien es mi superbrother. Bueno, está el caso de Meme del Real, de Café Tacuba, quien fue el productor del proyecto musical, y a quien no tenía el gusto de conocer personalmente, pero que durante el proceso terminamos por ser grandes cuates. Reyli es también un gran hermano para mí y aceptó a la primera, lo mismo que Los Ángeles Azules… En fin, siempre terminas por conocer a todos tus colegas porque el mundo de la música hispana es pequeño, y aunque no seas su amigo personal, los conoces y ellos saben quién eres. Cualquier día podemos coincidir en algún festival de radio, un programa de televisión, una alfombra roja, una premiación o hasta en un avión.

Con Miguel Bosé.

—Pero una cosa es ser amigos o colegas de profesión y otra muy distinta la química y empatía que se logre hacer en una colaboración.

—La verdad, las colaboraciones quedaron muy bien. Se logró una empatía que superó mis expectativas. Fíjate que cuando un cantante encuentra una cama o una base en la que se siente protegido, el resto fluye. Y en este sentido Meme del Real hizo un extraordinario trabajo porque logró crear algo fresco y diferente. Ahora que vean el programa verán que no suena igual que los otros MTV Unplugged. Y eso también me lo dijeron Miguel Bosé, Saúl Hernández, Amandititita, Natalia, Los Ángeles Azules y los demás invitados que tuvimos. Todos llegaban y se sorprendían con la propuesta que Meme tenía para cada pieza.

—Se te escucha muy satisfecho con el resultado final. ¿Ya no le moverías nada más?

—Bueno, aunque todos te digan que está muy bien, siempre vas a decir: 'Híjole, aquí hubiera hecho esto, y aquí esto otro'. Como dice Miguel Bosé, un disco nunca se termina, simplemente se abandona. Si no tuviera una fecha de entrega, podría seguir metiéndole mano hasta el infinito, porque siempre encontraríamos algo que se puede mejorar. Pero así como quedó y bajo las circunstancias en las que se hizo, me dejó muy satisfecho.

—Qué es para tí hacer un disco.

—Es como un juego que tiene sus límites, tiene su tiempo y tiene muchos jugadores. Y hay que saber jugar con todos estos elementos, porque el tiempo es igual de importante que las canciones, y quien te apoya es igual de importante que el artista. Y así como evoluciona la tecnología, también se ha vuelto un juego muy dinámico. Pero lo más importante es que no debemos dejar de pensar que se trata de un juego y hay que divertirse.

—Por cierto, en la mayoría de tus trabajos siempre eres tú el productor, ¿por qué ahora fue Meme del Real, siendo que ni lo conocías?

—Otra de las condiciones para hacer un MTV Unplugged es que el artista no puede ser su propio productor y otro músico tiene que ser quien cumpla con esa función. Y la elección de Meme del Real se dio casi de la misma forma en que se hizo la lista de invitados: nos juntamos la gente de MTV, de Ocesa y de mi oficina, y cada parte realizó tres propuestas. El único nombre en el que todos coincidimos fue en el de Meme, quien nos hizo la propuesta de sonido que se requería para este proyecto. Con MTV hubiéramos podido conseguir al productor que fuera, de hecho, proponían a un inglés, a varios argentinos y a otros españoles, porque MTV es muy fuerte en esos mercados en donde el rock es más fuerte, pero al final nos fuimos con Meme, y qué bueno, porque no nos equivocamos.

Con Natalia Lafourcade.

—¿Consideras que el concierto MTV Unplugged que se transmitirá este martes por televisión es como la cereza del pastel a todos tus años de carrera?

—Puede ser que represente un parteaguas en mi carrera, porque es como llegar a un lugar en donde no había estado antes, pero creo también que se trata de un escalón más en una pendiente que se acaba hasta el día que mueres. Es un proyecto muy importante en mi vida, pero no deja de ser un proyecto más y me compromete para hacer algo mejor en el futuro.

—Dejaste fuera del proyecto canciones importantes en tu carrera...

—Me gustan mucho las que quedaron, sin embargo tenemos tantas que no se pueden meter todas. Tengo 25 discos grabados. Por ejemplo, está el caso de Por mujeres como tú, una canción que ha sido emblemática en mi carrera, pero que no pudo estar en el Unplugged por una cuestión de derechos autorales y otras situaciones legales. Sin embargo las que quedaron creo que son muy significativas en mi carrera y también me han abierto muchas puertas. Que más hubiera querido que tenerlas todas, pero por cuestión de espacio y cuestiones editoriales no se pudo. Pero hay más tiempo que vida y está mejor que se hayan quedado fuera para tener la ilusión de hacer, más adelante, otro trabajo similar. La verdad, me quedé picado.

—¿Podríamos decir que estás ante un nuevo punto de partida en tu carrera?

—Totalmente. Ahora habrá que ser más honestos que nunca y no estar metidos en un río que ya está muy contaminado. Todo es más negocio que arte y no es lo que quiero para el resto de mi vida. Quiero hacer cosas que me llenen y, si gustan o no, ya es algo que no estará en mis manos. Y eso no quiere decir que me vaya a alocar, simplemente que la filosofía con la cual vaya a trabajar un disco de ranchero, un nuevo MTV Unplugged u otro tipo de proyecto con mariachi o banda, tendrá que ser distinta y con esta visión. Mi compromiso es primero conmigo y con el arte, ya los resultados económicos se verán en un segundo término, y no lo digo porque sea un engreído o arrogante, sino porque es algo que no estará en mis manos y no pienso preocuparme por eso. En lo que sí pueda tener injerencia, como lo es la calidad de mis discos, pues estaré metido al mil por ciento.

Con Saúl Hernández.

—¿Y tú crees que a tu compañía disquera y a tu agencia de representaciones les interese también más el arte que el dinero?

—Yo soy un artista del pueblo y hago música popular, y cuando hablo de hacer arte no me refiero a que me voy a ir al extremo para hacer cosas que nadie entienda o voy a salirme de lo que soy, simplemente me refiero a no venderme, como normalmente se tiene que vender un artista para poder llegar a un determinado lugar. Lo que debo hacer es concentrarme en ser un mejor músico. Mira, si fuera un clavadista tendría que concentrarme en realizar los mejores giros y piruetas con el mayor grado de dificultad, y no en hacer relaciones públicas para salir en las portadas de los periódicos deportivos. Pues me sucede lo mismo, entre mejor componga, entre mejor cante, entre mejor toque la guitarra, pues voy a ser fiel conmigo mismo y el resto será una consecuencia de ese trabajo. Entre mejor artista pueda ser, mi disquera y mis representantes también van a estar contentos. No hay que olvidar que este es un negocio de artistas, no de personas que vienen a hacer relaciones públicas ni de gente que cree que con escándalos saldrá adelante.

—Oye, entiendo que dos de tus hijos también quieren seguir tus pasos...

—Pobres muchachos, con este padre, imagínate la que les espera... Quiero verlos contentos y que hagan lo que les gusta. Si van a entrarle a la música que sea por una verdadera pasión y vocación y no por una mera oportunidad. Pero es muy temprano en su vida para saber si eso está sucediendo, así que simplemente los apoyo en lo que les gusta, pero hasta ese nivel. Ya si el día de mañana eligen otro camino, pues también los vamos a apoyar, y mientras estén en esto pues va con todo, y todo significa disciplina, enseñanza, responsabilidad y sacrificio, y no nada más el lado bonito de la fama y el glamour de sentirse estrella. Desde ahora tienen que saber de qué se trata y cuando lleguen a presentarse en algún lugar que ofrezcan algo digno de voltearse a ver, porque hay mucha competencia. No porque a mí me caigan bien y los quiera mucho van a triunfar.

FAMILIA CON ESTRELLA. Aneliz Aguilar, Flor Silvestre, Emiliano Aguilar, Angela Aguilar, Aneliz Alvarez-Alcalá de Aguilar y Leonardo Aguilar, acompañan a Pepe durante la develación de su Estrella en el Paseo de la Fama en Hollywood.

—Ser hijo de artistas y formar parte del mundo del espectáculo puede ser un arma de doble filo, creo que lo sabes mejor que nadie.

—En este medio estamos inundados de "hijos de...", y muchos son oportunistas. Toda la vida estuvieron viendo nada más a su padre y, por imitarlo, ellos hicieron lo mismo, pero no tienen talento. Hay más casos de hijos de artistas a los que la gente no apoya, que los que triunfan por derecho propio. Al principio de mi carrera, y te estoy hablando de hace más de 25 años, siempre fue mi padre un punto de comparación, pero con el paso del tiempo se demostró con talento, arte, discos y mucho trabajo, que una carrera no se construye a base de un apellido heredado. Finalmente, demostré con música de qué estaba hecho. Reconozco que en este negocio es más fácil llegar a un determinado punto gracias una familia artística, porque desde que naces tienes a los maestros en casa y, sin darte cuenta, aprendes muchas cosas. En esta etapa la casa es como una escuela, pero al salir de ahí no hay nada que sea distinto a lo que enfrenta un artista que no sea hijo de un famoso, porque todo el mundo tiene que trabajar igual y pasar por la misma competencia. El público no hace favores, sin importar qué apellido traigas. El apellido no canta. El público no te compra un disco o no te va a ver a un show porque seas el hijo de fulanito o perenganito. En todos mis años de carrera nunca lo he visto ni conmigo ni con ningún otro hijo de artista. Y también he visto a muchos otros hijos de artistas que no han hecho nada, que se han quedado en el camino, y he visto también a dos que tres que han superado a sus padres.

—Las comparaciones son odiosas, pero a los medios nos encantan...

—Pero no son carreras, cada quien tiene lo suyo y no debemos compararnos. Antonio Aguilar es único. Vicente Fernández es único, pero yo también soy único y mis limitaciones son las que me marcan hasta a donde voy a llegar. Las épocas cambian, la mayoría de la gente que seguía a Antonio Aguilar ya no existe, y cuando lo seguían consumían su música de manera distinta, entonces cómo puedo compararme con eso. No se trata de poner la trayectoria de los artistas en una báscula. Mira, es inevitable que los medios hagan comparaciones o amarraen navajas entre algunos artistas, y pues ahí nada puedes hacer. Pero sabes cómo lo veo yo: Bendita competencia, pero no rivalidad...

—Se acerca la noche del 15 de septiembre, el Grito de Independencia... ¿alguna vez has pasado esa noche en casa con tu familia...?

—Que yo recuerde, nunca. Esa es una fecha de trabajo obligada para quienes somos parte del género regional. Por otra parte, para mí todas mis presentaciones son como un festejo del 15 de septiembre, porque básicamente hago el mismo show.

—¿Si fueras mujer y estuvieras en un concierto de Pepe Aguilar, qué canción te gustaría que te cantara?

—¡Híjole...! Si fuera mujer le pediría a Pepe Aguilar que me cantara Prometiste. Es una canción con la que las chavas se identifican, y que llegó para quedarse, así como pasó con Por mujeres como tú. Y es que Prometiste les llega mucho porque los hombres somos muy canijos.

—Al parecer, 99% de tus canciones tienen dedicatoria o protagonismo de una mujer...

—Pues dime tú, de qué más se puede hablar en la vida que no sea del amor y las mujeres.

ROGELIO SEGOVIANO es un periodista con 20 años de trayectoria que de vez en cuando despierta a todos sus vecinos al llevarle serenata a su esposa, y siempre comienza pidiéndole al mariachi la misma canción: "Por mujeres como tú".